Patio de juguetes
Personalmente me gustan más los vehículos grandes y veloces: los Volkswagen Amarok, Chevrolet Camaro, Audi R8 GT, Ford Mustang Shelby Cobra y, una nave fuera de este mundo, el Lamborghini Aventator. Esto, por mencionar algunos de los más rankeados. Había coches para todos los gustos, colores y presupuestos.
Se preguntarán por qué hago un paralelo entre el Motorshow y un patio de juguetes. En parte, por el brillo en los ojos de grandes y chicos al momento de chequear los autos, aunque los grandes salieron doblemente premiados por las “muñecas” que hacían de anfitrionas de las diversas empresas que se dieron cita en esta feria automovilística. Conformando el binomio perfecto de este tipo de eventos: buenos fierros y lindas chicas.
Soñar no cuesta nada, sé que por el momento un vehículo no pasa por mis prioridades. Esta experiencia sirvió – más que todo – para tener una idea del presupuesto que debo manejar para adquirir y mantener un carro. Y de paso para ganarse con algo y deleitar la vista, después de todo nada se pierde.
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